Una opinión exagerada de mis propias ideas conduce a riñas. Está en la Biblia, Proverbios 13:10, «Ciertamente la soberbia concebirá contienda; mas con los avisados está la sabiduría».

Las discusiones inútiles sobre temas sin importancia conducen a riñas. Está en la Biblia, Tito 3:9, «Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho».

Los deseos equivocados conducen a riñas. Está en la Biblia, Santiago 4:1, «¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?»