La indiferencia por Dios y su Palabra puede arruinar nuestra vida. Está en la Biblia, Mateo 7:26, «Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena».

Descuidar los mandamientos de Dios es desobedecerle. Está en la Biblia, Marcos 7:9, «Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición».

Descuidar hacer el bien es tan pecaminoso como hacer el mal. Está en la Biblia, Santiago 4:17, «Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado».