¿Cómo te va … ? No hay nada mejor que empezar el día con un pensamiento bíblico. Escogí hoy Prov. 21:21. «El que sigue la justicia y la misericordia hallará la vida, la justicia y la honra.» Si tú subes al avión para Buenos Aires, con certeza llegarás a Buenos Aires. No hay forma de tomar la autopista de Washington a Nueva York y llegar a Miami. Este es el consejo bíblico de hoy. ¿Deseas obtener vida, justicia y honra? Sigue el camino de la justicia y de la bondad. Jesús es ese camino. Cuando Jesús estaba en la tierra, dijo un día: «Yo soy el camino, y la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí».* ¿En qué sentido Jesús es el camino? Él te invita a una vida de compañerismo diario. El cristianismo es justamente eso, andar con Jesús todos los días. Desde la hora en que te despiertas, temprano por la mañana, hasta la hora en que te acuestas. Trabajando, estudiando, comprando y vendiendo, haciendo cualquier cosa. Si tú tienes conciencia de la presencia de Jesús, eres un cristiano. La tragedia humana es limitar la vida cristiana a una hora por semana en la iglesia o, en la mejor de las hipótesis, a una hora de meditación y oración por día. Todo eso es bueno, pero insuficiente para vivir una vida feliz. El secreto es no apartarse de Jesús un instante, permitir que él forme parte de las negociaciones y de las decisiones. Andar permanentemente con él. ¿Cómo es posible eso? ¿Significa que debemos caer en el terreno del misticismo, tratando de oír «la voz de Jesús», o