He aquí mis consejos: Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud… …no me hagas caso… No entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se te haya marchitado. Pero, créeme, dentro de 20 años cuando en fotos te veas a ti mismo, comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como te imaginas. No te preocupes por el futuro. O preocúpate, sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle. Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de esos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera. Todos los días haz algo a lo que le temas. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana ya veces se pierde. La competencia es larga y al final sólo compites contra tí mismo. Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos. (pero si consigues hacerlo, dime cómo). Guarda tus cartas de amor. Bota los viejos recibos bancarios. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida. Las personas más interesantes que he conocido, no sabían que hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es más, algunas de las personas más interesantes que conozco, tampoco lo sabían a los 40. Toma