La razón por la cual Pablo tuvo que tratar el tema del trabajo en Tesalonicenses era porque la iglesia allí creía que Jesús estaba al punto de regresar. Ellos dejaron de hacer muchas cosas para ponerse a esperar la segunda venida de Cristo. Tanto así que los que no trabajaban llegaron a ser una carga para los demás.
Pablo se puso como ejemplo a este grupo. En 2 Tesalonicenses 3:7-8 dice: «Nosotros no vivimos como ociosos entre ustedes, ni comimos el pan de nadie sin pagarlo. Al contrario, día y noche trabajamos arduamente y sin descanso para no ser una carga a ninguno de ustedes«. Pablo no se descuido de sus responsabilidades aquí en la tierra. No ponía excusas. Era importante que el trabajara y aportara hacia los gastos de los hogares donde se hospedaba porque así mostraba que era un hombre integro y por siguiente le daba credibilidad a su testimonio y ministerio.