Efesios 6:5-9 es una exhortación a los esclavos de aquellos tiempos, pero que hoy lo podemos tomar como un consejo para todo trabajador. El verso 7 dice: «Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres…» Quizás no estas trabajando el lugar que deseas, quizás el jefe no te cae bien y quizás tu sueldo es poco. Estas no son razones para poner tu buen testimonio a un lado.

Mientras más incomodo sea el ambiente en tu trabajo, más esfuerzo debes poner en hacerlo bien. Con el tiempo Dios abrirá otras puertas si así se lo pides. Hasta que llegue ese día trabaja como si lo estuvieras haciendo para Dios.
«En lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!»Mateo 25.21